Ir al contenido

¿Tecnología o vigilantes? La respuesta puede estar en combinar ambos


La seguridad en propiedad horizontal está cambiando. Cámaras inteligentes, controles de acceso, alarmas, monitoreo remoto y herramientas digitales ofrecen hoy capacidades que hace algunos años no estaban al alcance de muchos conjuntos residenciales. Ante este panorama, surge una pregunta cada vez más frecuente entre administradores y consejos de administración: ¿es mejor invertir en tecnología o mantener la vigilancia presencial?

Plantearlo como una elección entre uno u otro puede dejar por fuera una alternativa relevante: la seguridad híbrida, un modelo que busca integrar vigilancia humana, tecnología y protocolos de acuerdo con las características y riesgos de cada copropiedad. La discusión es especialmente pertinente en Bogotá. La Secretaría Distrital de Seguridad ha identificado entre las brechas observadas en conjuntos residenciales fallas en controles de acceso, cámaras sin mantenimiento, ausencia de protocolos para reportar anomalías y problemas operativos o de gestión en los servicios de vigilancia. La entidad también recomienda que las empresas de seguridad incorporen herramientas tecnológicas de monitoreo y reacción como apoyo al personal.

Una cámara puede registrar un ingreso. Un sistema de control de acceso puede validar una credencial. Una alarma puede detectar una anomalía. Una plataforma puede almacenar información durante meses. Pero ¿qué ocurre cuando una situación no encaja exactamente dentro de lo previsto? Un domiciliario insiste en ingresar sin autorización. Un visitante presenta información inconsistente. Un vehículo permanece demasiado tiempo cerca del acceso. Una persona intenta aprovechar la salida de un residente para entrar. Una alarma se activa mientras simultáneamente ocurre otra novedad. En escenarios como estos, la tecnología aporta información y alertas, mientras que el personal de vigilancia puede interpretar la situación, aplicar los protocolos establecidos, comunicarse y escalar una respuesta cuando corresponda.

Tener personal en una portería, realizar rondas o disponer de vigilancia durante las 24 horas no garantiza por sí mismo un esquema sólido. Si existen puntos ciegos, controles manuales deficientes, cámaras que nadie monitorea, registros incompletos o protocolos que no se aplican, aumentar el componente humano no necesariamente resuelve esas vulnerabilidades. La tecnología puede ampliar las capacidades de la operación.

Videovigilancia, controles electrónicos de acceso, alarmas, sistemas de registro, monitoreo y herramientas de control de rondas pueden aportar información y trazabilidad para apoyar las decisiones del equipo de seguridad. Bogotá, de hecho, está profundizando el uso de videovigilancia como herramienta de seguridad: en marzo de 2026 el Distrito informó que cerca de 13.000 cámaras públicas y privadas estaban integradas al C4 e invitó expresamente a conjuntos residenciales y otros predios privados a vincular sus cámaras al sistema. Bogotá

Entonces ¿qué es la seguridad híbrida? No significa simplemente instalar cámaras y conservar vigilantes. Un esquema híbrido busca que personas, tecnología y procedimientos funcionen de manera coordinada. Pensemos en el ingreso de un visitante. El sistema puede facilitar su registro. El control de acceso puede validar la autorización. Las cámaras pueden registrar su entrada. El vigilante puede verificar una situación irregular y aplicar el protocolo correspondiente. Y, ante una novedad, los mecanismos de comunicación y supervisión permiten escalar el evento. Cada elemento cumple una función diferente: Tecnología para detectar y registrar. Personal para verificar y actuar. Protocolos para definir cómo responder. Supervisión para comprobar que el esquema realmente funciona.

No todos los conjuntos necesitan la misma combinación, un edificio de 40 apartamentos con un único acceso no enfrenta necesariamente los mismos desafíos que una copropiedad de varias torres con cientos de residentes, parqueaderos, zonas comunes, proveedores, trabajadores y múltiples entradas. Por eso, antes de decidir entre automatizar una portería, incorporar nuevas cámaras, modificar puestos de vigilancia o implementar un esquema híbrido, conviene analizar variables como:

  • Cantidad y ubicación de accesos peatonales y vehiculares.
  • Número de residentes y visitantes.
  • Flujo de domiciliarios, proveedores y contratistas.
  • Horarios de mayor movimiento.
  • Zonas vulnerables y puntos ciegos.
  • Capacidad de monitoreo de las cámaras instaladas.
  • Protocolos frente a emergencias y novedades.
  • Tiempos y mecanismos de respuesta.
  • Historial de incidentes de la copropiedad.

El objetivo no debería ser determinar cuánta tecnología puede instalarse o cuántos vigilantes pueden reducirse, sino identificar qué combinación permite responder adecuadamente a los riesgos del lugar. 

La pregunta no es ¿tecnología o  vigilantes?; consiste en entender qué riesgos necesita cubrirse y cuál es la herramienta adecuada para hacerlo. El futuro de la seguridad en propiedad horizontal no necesariamente consiste en reemplazar personas por máquinas ni en ignorar las posibilidades que ofrece la tecnología. En algunos puntos será indispensable la presencia humana. En otros, la tecnología permitirá ampliar la capacidad de monitoreo, control y trazabilidad. Y en ambos casos serán necesarios protocolos claros que articulen la respuesta.

Por eso, antes de transformar el esquema de vigilancia de una copropiedad, vale la pena preguntarse. ¿Qué necesita realmente su conjunto o copropiedad? y antes de decidir entre aumentar la vigilancia presencial, incorporar tecnología o implementar un modelo híbrido, revise el esquema actual de su copropiedad con este checklist de seguridad: ¿Qué necesita realmente su conjunto?

Si varias respuestas fueron “No” o generaron dudas, el problema quizá no sea elegir entre tecnología o vigilantes. Puede ser momento de revisar cómo están trabajando juntos todos los componentes de seguridad.  En Cien por Ciento Seguridad y Vigilancia desarrollamos soluciones para propiedad horizontal que integran vigilancia humana, tecnología, supervisión y protocolos, de acuerdo con las necesidades de cada operación.

Solicite una asesoría y conozca qué esquema de seguridad se adapta a su copropiedad 📲 316 732 93 91